VESTUARIO TEATRAL Por Cristina Sauza.

 

La teoría más común acerca de cómo nació el vestuario es la necesidad del ser humano de protegerse de los rigores del clima. Si tomamos en cuenta la teoría que nos habla de razones mágicas por las que el hombre ideó con qué cubrirse, podríamos deducir que el vestuario siempre ha sido y será, teatral: “El hombre se vistió para no estar desnudo frente a los enemigos que lo rodean“. Así, sintiéndose acechado por los poderes ocultos, o protegido por los dioses del olimpo, de las tribus salvajes o las civilizaciones milenarias, el humano comenzó a vestirse con zaleas o pieles, texturas de origen vegetal como cerdas o raíces de diversas plantas, creando trajes elementales, que podían ser ceñidos o amplios, con o sin mangas.

Estos vestidos rudimentarios fueron evolucionando a través de los egipcios, asirios, hebreos y persas, hasta llegar a los griegos, y a la magistral, toga romana que ni antes ni después ha sido superada y que derivó de las vestiduras griegas.

El vestido es una expresión de las necesidades, temores, alegría, exaltación del hombre:
Una manera de manifestar su carácter, su fuerza o debilidad, un arma de conquista, de seducción, de poder; o el retrato de su miseria, su decadencia o sus vicios.

La fascinación del vestuario teatral radica en expresar por medio del diseño adecuado, las texturas, el color, el volumen y el peso, como si de una pintura o escultura se tratara; expresar, digo, el carácter del personaje. Sea de una obra tradicional, original, o una adaptación por ejemplo de otras obras, como lo pueden ser los cuentos cortos , cada personaje tiene su esencia y debe de mostrarse en el vestuario.

Sea éste Edipo Rey o Arlequino, Juana de Arco o Lady Macbeth , Hamlet o Raskolnikov, cada uno despierta una emoción, emite una luz interior, uniendo en uno sólo, al personaje y al actor. Porque el vestuario es la segunda piel del actor, no sólo porque lo viste para su histrionismo, sino porque le da seguridad y placer. Y quién mejor que un actor para expresar qué es el vestuario teatral: “El vestuario es un lenguaje”, me comentó recientemente un amigo actor, desconcertado por la equívoca solución del vestuario de una obra en la que él participa como uno de los personajes centrales:

“yo mismo transformé mi vestuario aportando prendas que señalaran el carácter de mi personaje, porque lo que me proporcionó la producción no me decía nada, ni a mí como personaje, ni a mi personaje en su entorno y en relación con los otros”.

Así se teje esa maravillosa telaraña teatral, esos hilos transparentes que se deshilan de cada uno de los trajes y unen a la obra con los personajes, a éstos con la escenografía, con la iluminación, con la música, y ante todo con quien es indispensable en el teatro: El espectador.

Cristina Sauza imparte la materia de Historia del Vestuario, actualmente, en el Instituto Ruso Mexicano de Cine y Actuación.

vestuario teatral

Recomendación CINE en DVD:

“Belleza prohibida”
Dirección: Richard Eyre.
Países: Reino Unido, Alemania y USA. Año: 2004. Interpretación:
Billy Crudup, Claire Danes,
Rupert Everett, Tom Wilkinson,
Ben Chaplin, Hugh Bonneville…
Guión: Jeffrey Hatcher; basado en su obra teatral:
“Compleat female stage beauty”
Prod: Robert De Niro, J.Rosenthal y H. Justice.

Argumento:

Estamos en la Inglaterra del siglo XVII. Edward ‘Ned’ Kynaston es el actor más famoso en la interpretación de papeles femeninos, pues las mujeres tienen prohibido actuar sobre los escenarios. Ned tiene una especial belleza y un gran talento interpretativo y reina en la escena teatral inglesa de la época. Pero el Rey Carlos II está cansado de ver siempre a los mismos artistas interpretando las mismas tragedias, de modo que, siguiendo el ejemplo de Francia, donde las mujeres pueden ser actrices, decide permitir que esto cambie también en Inglaterra, al mismo tiempo que prohíbe que los hombres actúen en papeles femeninos. Esto favorece a la amante del Monarca, la actriz Nell Gwyn y también a María, la encargada del vestuario de Kynaston, secretamente enamorada de él, y que ha estado actuando en una taberna, usando los vestidos que tomaba prestados de la guardarropía del actor. A quien no favorece nada es a Ned, que de la noche a la mañana cae desde su pedestal de divo. Apartado a la fuerza de los escenarios, Ned actúa en los peores tugurios, hundido y degradado, pero María, ahora una gran actriz, le ayudará a salir de esa penosa situación.

En esta película se muestra a los alumnos y alumnas un hecho histórico repetido en muchas culturas de todo el mundo: el hecho de que las mujeres no podían actuar en el teatro, con una prohibición expresa. Tal ocurría en Grecia y Roma, tal ocurría en los orígenes cristianos del teatro europeo, en la Inglaterra isabelina y en las formas tradicionales del teatro oriental, de modo que los papeles femeninos los hacían jovencitos especialmente bellos y delicados. El origen de esto tiene que ver seguramente con los orígenes religiosos del teatro, pues los actuantes eran sacerdotes. No quiere decir, sin embargo, que las mujeres no actuaran nunca, pues en otros ámbitos y otras artes escénicas sí lo hacían. En el ámbito privado y como juglaresas, titiriteras, etc., por ejemplo, sí actuaban.

Pero en la película se trata un tema también interesante, que es el de la interpretación, el verismo y el dramatismo, es decir, los límites de la interpretación y los recursos del actor y de la actriz.

Recomendación por: Fuensanta Muñoz.